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Regeneración ósea para colocar implantes dentales
Por Silvia Monti
Regeneración ósea en la colocación
de implantes dentales
Es requisito fundamental para diagnosticar un tratamiento
de colocación de implantes dentales oseointegrados
que exista hueso suficiente en calidad y cantidad para poder
soportar la raíz de titanio. Una cantidad de hueso
normal para estos casos es de 10 mm de altura y 5mm de espesor.
Cuando no se dan estas condiciones, se puede recurrir para
su formación a varias técnicas desarrolladas
en los últimos años que nos permitirán
recuperar el hueso perdido ya sea por pérdida de piezas
dentarias, accidentes o por enfermedades periodontales.
Las técnicas desarrolladas se pueden resumir en injertos
óseos o regeneración ósea y para ello
se han desarrollado una gran cantidad de materiales y técnicas
que favorecen el rápido crecimiento del hueso maxilar
en forma sana y suficiente y dan una solución eficiente
para la colocación de implantes dentales.
Actualmente la regeneración ósea se hace por
osteoinducción o sea por estimulación de la
osteogénesis. Además de este proceso de crecimiento
del hueso, se la puede estimular por la aplicación
de proteínas inductivas como el hueso autólogo,
el PRFC y sustancias polipectídicas como la BMP y así
acortar plazos para la colocación de implantes dentales.
La regeneración ósea y los implantes dentales.
Cuando no existe hueso suficiente en calidad y cantidad para
poder soportar la raíz de titanio del implante dental
oseointegrado es necesario acudir a la regeneración
ósea.
Una cantidad de hueso normal para estos casos es de 10 mm
de altura y 5mm de espesor. Cuando no se dan estas condiciones,
se puede recurrir para su formación a varias técnicas
desarrolladas en los últimos años que nos permitirán
recuperar el hueso perdido.
Las técnicas más utilizadas por su efectividad,
se dividen en: injertos óseos, regeneración
ósea, utilización de técnicas como el
levantamiento de seno, la aplicación de plasma rico
en factores de crecimiento, todo esto para favorecer el rápido
crecimiento del hueso maxilar en calidad y cantidad suficiente
para la colocación de implantes dentales.
Las causas de la falta de hueso
Los dientes naturales sostenidos por los maxilares son los
pilares que sostienen el hueso que rodea las raíces.
Parece una redundancia pero es así. Se cumple con un
proceso circular, el hueso sostiene al diente y a su vez al
cumplirse esta función, la raíz hace que se
mantenga la cantidad de hueso suficiente para ello, lo mismo
ocurre con la raíz de los implantes dentales que reemplazan
a la raíz natural.
Es importante mantener la boca sana, cuidando adecuadamente
las caries, hacer endodoncia en aquellos dientes donde su
curación es próxima al nervio, cuidar las encías
de enfermedades periodontales, realizar limpiezas periódicas,
etc.
Cuando no queda más remedio que la extracción
dentaria, el lugar donde estaba la raíz extraída,
va a verse afectada por pérdida de hueso. A ésta
pérdida se la denomina reabsorción ósea.
La que se va a agravar con el transcurso del tiempo y a veces
con el uso de prótesis móviles, que hacen presión
sobre el hueso y lo van reduciendo. Para evitarlo, se puede
colocar una raíz de implante dental el que mantendrá
la cantidad de hueso a su alrededor.
Aquellos pacientes que sufren o han sufrido de enfermedad
de las encías o periodontal van a ver reducida la cantidad
de hueso circundante y por lo tanto no suficiente para la
colocación de implantes dentales.
También producen reabsorción ósea los
traumatismos o fracturas en los maxilares, provocando un defecto
óseo posible de mejorar por la colocación de
hueso.
Métodos de regeneración ósea.
Hay varios métodos que se pueden utilizar para llevar
a cabo la regeneración ósea. Su elección
va a depender de la cantidad de hueso a reponer, la forma
del hueso que es necesario regenerar, el lugar donde falta
hueso dentro de la boca o del compromiso estético que
implica y del tamaño de implante dental que se vaya
a colocar.
Para determinar que método usar se deberá hacer
un estudio exhaustivo a través de radiografías
panorámicas, tomografías y la evaluación
del profesional actuante.
Relleno óseo para mantener la altura del maxilar
Para mantener la cantidad de hueso después de una extracción
dentaria se puede colocar relleno óseo o injerto, los
que hay de distintos tipos ( autólogo, sintéticos,
aloplástico, alogénico, xenogénicos etc
) para rellenar el espacio vació que dejo la raíz
debajo de la encía y así incentivar la regeneración
de nuevo hueso.
Los injertos
Los injertos se utilizan para facilitar la osteoconducción.
Es decir sirven para mantener un volumen dentro del cual el
hueso va a penetrar y se va a regenerar a través del
mismo.
Los injertos pueden ser:
Autólogos o alogénicos: Son
los provenientes de hueso de seres humanos, debidamente procesados
y esterilizados para evitar contaminaciones. Los adeptos a
este tipo de hueso dicen que además de servir como
esqueleto o volumen al nuevo hueso, es lo más parecido
al hueso faltante, tienen las mismas proteínas que
van a ayudar a su crecimiento y no provocan rechazos.
Injertos autólogos: Es cuando se
utiliza como material de relleno el hueso del mismo paciente.
Es un trasplante de hueso de otro lugar hacia donde se necesita.
Es considerado el mejor pues aporta células vivas para
la formación del nuevo hueso que se reconoce como propio,
dando mayor rapidez a todo el proceso.
Se puede aplicar en forma de partículas que surgen
del colado del mismo hueso donde se realiza el implante dental.
Es utilizado solo en pequeños defectos.
También se lo puede aplicar en forma de bloques óseos,
que suelen provenir del mentón o de la cresta ilíaca.
Esto implica otro lugar de cirugía en la boca o en
la cadera con las consecuentes molestias.
Cuando el injerto en bloque es proveniente de la misma boca,
se realiza con anestesia local, sacando hueso de los dientes
inferiores y se lo coloca en la parte exterior del hueso que
se quiere aumentar. Esto permitirá una recuperación
rápida, para reconstruir el reborde de 2 o 3 piezas
dentarias en un tiempo de 5 a 6 meses.
Cuando se necesita reconstruir hueso de más de 3 piezas
dentarias o hay una pérdida ósea muy severa,
son necesarias grandes cantidades de hueso, se utiliza hueso
proveniente de fuera de la boca.
Para ello suele utilizarse hueso de la cresta ilíaca
de la cadera del mismo paciente o de la tibia. Este procedimiento
implica cirugía en dos lugares del organismo, la cicatriz
en un segundo lugar, el uso de anestesia general y un proceso
de espera más largo.
Aloplásticos o sintéticos:
son los que simulan el mineral del hueso. Principalmente son
los de hidroxiapatita o sílice. Están debidamente
esterilizados por rayos gamma y en general tienen un alto
porcentaje de éxito. Se evita cualquier tipo de contagio
dado que no contienen ningún tipo de material biológico
y son muy utilizados en la misma cirugía de colocación
de implantes dentales.
Xenogénicos: Son los que provienen
de la extracción de los minerales rigurosamente procesados
del hueso bovino o equino. Su estructura es similar a la del
hueso humano, por lo cual las células óseas
del paciente los reconocen como iguales y se regeneran a través
de él, armando una arquitectura ósea con el
injerto y que formará el hueso regenerado definitivo.
Regeneración ósea guiada.
Es el más destacado de estos procedimientos. La ROG
está basada en la regeneración tisular guiada,
los injertos óseos, la utilización de membrana,
además de la inclusión de plasma rico en factores
de crecimiento, de materiales de injerto a base de hidroxiapatitas
reabsorvibles, con la ayuda de las técnicas de barrera
o sostén.
O sea la colocación de un injerto óseo sobre
el cual se colocará una membrana para separarlo de
la encía y evitar el efecto de presiones adversas a
su crecimiento. Más la ayuda del plasma rico en plaquetas.
Las membranas pueden ser re-absorbibles o no re-absorbibles.
Entre las absorbibles se encuentran la de colágeno,
tejido bovino, etc., y van a desaparecer o ser eliminadas
por el organismo, sin necesidad de una nueva cirugía,
en cambio las no reabsorbibles pueden ser las de teflón,
mallas de titanio, Gore-tex , en las que hay que realizar
una nueva cirugía para extraerlas pero en general son
más resistentes y crean una zona libre de presiones.
Este método se aplica para reparar defectos óseos
pequeños o cuando el implante dental a colocar no llega
a ser cubierto por el hueso existente.
La regeneración ósea también es aplicable
para cubrir defectos óseos periodontales, en procesos
alveolares del hueso maxilar, para procesos de colocación
de próstesis dentales exteriores o con implantes dentales
oseointegrados que requieren una cantidad suficiente de hueso
de buena calidad que los cubra y los sostenga.
Plasma rico en factores de crecimiento
Otro elemento del que podemos hacer uso para acelerar y beneficiar
la regeneración ósea, es la administración
de PLASMA RICO EN FACTORES DE CRECIMIENTO. Con el PRFC se
rellenan las cavidades alveolares, lo que contribuye a la
regeneración del hueso para luego colocar implantes
dentales con una buena base ósea.
El PRFC se obtiene de la extracción de la sangre del
mismo paciente. Con una simple cantidad de sangre del mismo
paciente se puede obtener un concentrado de plaquetas rico
en factores de crecimiento, mayor de 3 a 5 veces al que circula
normalmente por la sangre, y que brindan el equivalente a
las proteínas necesarias para estimular el crecimiento
del hueso pero en forma más acelerada.
Así se pueden preparar las áreas donde luego
se colocarán los implantes dentales.
Esta técnica también nos permite regenerar hueso
perdido en los caso de maxilares estrechos.
Las plaquetas son un componente de la sangre que ayuda a la
coagulación sanguínea. Contienen en su interior
unas sustancias químicas llamadas factores de crecimiento.
Estos estimulan la regeneración ósea tanto en
cantidad como en calidad.
Elevación de Seno maxilar
El injerto de seno maxilar es el procedimiento quirúrgico
necesario para aumentar el espesor del hueso del maxilar superior
a través de la colocación de injertos, para
tener mayor espesor de hueso y sostener en el mismo implantes
dentales.
Los senos maxilares son dos cavidades que se encuentran sobre
el paladar detrás de la nariz y por debajo de las órbitas
oculares, que a veces cuando se pierde un molar superior,
éste espacio que está lleno de aire, avanza
hacia abajo, reduciendo el hueso para sostener nuevos molares.
Se trata de una cirugía oral, con anestesia local,
mediante la cual se deposita en el seno un injerto a modo
de relleno, para la formación del futuro hueso. Entre
los rellenos utilizados, tiene gran porcentaje de éxito
los sintéticos, evitando así la utilización
de hueso propio del paciente.
Diagnóstico del volumen óseo
Para diagnosticar el volumen óseo se puede usar:
La radiografía ósea convencional , la cual es
cualitativa, bidimensional y estática. A través
de ella es difícil evaluar la evolución del
hueso a regenerar.
La tomografía cuantitativa computada periférica,
nos acerca un método más apropiado para la medición
cuantitativa de la calidad ósea de los maxilares.
Ambas son necesarias igualmente para la colocación
de implantes dentales, por lo que igual es un costo en el
cual debe incurrir el paciente al realizar estos tratamientos