Inicio
> Artículos
> Fabricación, tratamiento y esterilización
Implantes dentales – Fabricación, tratamiento
y esterilización
Aunque es un producto de apariencia simple el implante dental
requiere una compleja tecnología para su fabricación.
El mundo moderno ha llegado a un grado de perfeccionamiento
tecnológico inimaginable. La producción de implantes
dentales no escapa a este proceso de perfeccionamiento.
Este avance en la producción en serie y por medio de
máquinas robot de alta automatización es lo
que ha permitido el abaratamiento de los implantes dentales
y por lo tanto su difusión a personas de menores recursos.
La fabricación de implantes dentales, el proceso productivo
El proceso fabril de fabricación de implantes dentales
en sí mismo se puede pensar como la suma de varios
componentes:
-
El titanio que es el metal utilizado para fabricar
los implantes dentales.
- La producción, o sea lograr que desde una varilla
de titanio se obtenga un implante dental con forma de raíz
dentaria y con perfección milimétrica.
- La esterilización que es parte fundamental
en la elaboración de un implante dental, ya que se
trata de un elemento quirúrgico protésico que
se injerta en el hueso, y por lo tanto deberá cumplir
con todos los requerimientos sanitarios para no ser rechazado.
La colocación y puesta en marcha del implante dental
n el paciente completará el ciclo. Una vez elegido
el implante dental requerido para el reemplazo de una pieza
dentaria, el cirujano o implantólogo cumple la fase
de colocar el implante dental en la boca del paciente a través
de una cirugía y luego el protesista se encargará
de la rehabilitación, colocando sobre el implante dental
adherido al hueso (oseo-integrado) la prótesis que
soportará la corona definitiva.
Detalle de cada etapa del implante dental.
El titanio: los implantes dentales se elaboran a partir de
una varilla de metal titanio con un alto grado de pureza.
Estudios realizados a mediados del siglo pasado, dan por resultado
el descubrimiento de que este metal se óseo-integra
con la fuerza equivalente a la unión de 2 huesos en
una fractura, queda totalmente soldado al hueso con una rapidez
que hace posible una espera razonable para las necesidades
humanas, incluso cubrir la ansiedad de quien está en
tratamiento, esperando que su implante dental se óseo-integre
para tener sus nuevos dientes.
Este proceso de óseo-integración del implante
dental se cumple en un período de entre dos y tres
meses, o sea que un trozo de titanio, adecuadamente preparado
y tratado para tal fin, va a unirse al hueso humano en forma
definitiva en un corto período de tiempo.
Partiendo del metal titanio de alta pureza, en forma de varilla
y tras un proceso de maquinado en tornos de control numérico,
computarizados, de precisión micrónica y de
alta especialización, se obtienen distintas formas
de implantes dentales, parecidos a las raíces dentarias
que suplantarán a las de los dientes que queremos reponer.
Esta maquinaria de altísimo costo, computarizada,
robotizada, de alta precisión y eficiencia, permite
obtener un implante dental en menos de un minuto, por lo que
los implantes dentales son cada vez más económicos,
precisos y variados, abarcando una gama de posibilidades en
cuanto a modelos, medidas, roscados y uniones casi infinitas.
Luego de la producción en sí misma o sea obtener
el implante dental de titanio con la forma y medida deseada,
comienza el proceso llamado de laboratorio del implante dental.
Primero es sometido a un proceso de lavado y limpieza exhaustivos,
luego de lo cual se examina al implante dental con lupas magnificentes
para observar uno por uno que no posean defectos de fabricación
como pelusas del metal, propias del maquinado.
Una vez seleccionados los implantes dentales, se los somete
a un proceso de erosionado, sumergiéndolos en ácido
activo o mediante arenado de la superficie del implante dental
de titanio.
Este avance en la tecnología es lo que ha permitido
una adherencia del implante dental al hueso en menor tiempo
que si la superficie del titanio se encontrara lisa o pulida.
Una vez injertado el implante dental, el hueso circundante
se prende a esta superficie de titanio porosa con firmeza,
abrazándolo y creando los nexos para soportar fuerzas
externas.
Fabricado, limpio, erosionado y vuelto a enjuagar para quitar
todo resto de ácido el implante dental, se envía
al proceso de esterilización.
Una vez encapsulado y envasado en su estuche original, se
esteriliza el implante dental a través de distintos
métodos, los que son opción del fabricante.
Uno de los más comunes y efectivos es el tratamiento
del implante dental con rayos gamma para lo cual se requiere
de tecnología atómica.
Entonces resumiendo hasta ahora tenemos una pieza protésica,
el implante dental, adecuadamente esterilizado para ser colocada
en hueso y así evitar rechazos.
Ahora nos toca hablar de su distribución, el mercado
ha facilitado todo el proceso de distribución y comercialización
de implantes dentales, con envases muy cómodos y distribuidores
con grandes y variados stocks de los diferentes tipos de implantes
dentales, para que el cirujano tenga siempre a su disposición
el implante dental que necesita para atender a su paciente.
De hecho los Implantólogos más importantes tienen
su propio inventario de los implantes dentales de uso más
frecuente.
Estas empresas también comercializan las herramientas
y accesorios necesarios para la colocación de los implantes
dentales, en general elaborados también de titanio.
Esto facilita la labor del médico en su tarea de reconstruir
los dientes o muelas perdidas.
También son comunes los cursos de actualización
en cuanto a todo el avance tecnológico y anatómico
de los implantes dentales, generalmente dictados por profesores
universitarios, con un alto grado de especialización
y experiencia y promocionados por las empresas proveedoras
de implantes dentales que aprovechan estas ocasiones para
promocionar sus productos.