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Implantes dentales: Usos y consideraciones con respecto
a su mantenimiento
Por Tomás Calabrese
Uso de los implantes dentales de carga inmediata
Hoy en día muchos pacientes que presentan la perdida
de una o más piezas dentales, o los tienen muy deteriorados,
pueden recurrir a los tratamientos de implantes dentales.
Gracias a las nuevas técnicas, hay procedimientos que
permiten la extracción de los dientes en mal estado,
la inserción de los implantes dentales y la colocación
de las prótesis nuevas en un periodo de 4 a 12 horas.
Lógicamente, antes de someterse a este procedimiento,
es necesario que el paciente pase por un análisis previo,
después del cual el dentista procede a elaborar una
cuidadosa planificación con el fin de que este obtenga
los resultados deseados.
Gracias a las técnicas de implantes dentales
y dientes de un día, el paciente será capaz
de comer, masticar con cuidado dieta blanda y sonreír
cómodamente al día siguiente de la operación.
Básicamente los implantes propiamente dichos, son aditamentos
hechos de titanio y de forma cilíndrica los cuales
sirven como raíces artificiales una vez que han sido
insertados. Estas raíces artificiales a su vez se emplean
para anclar a ellas las prótesis dentales fijas. Gracias
a los implantes dentales, los pacientes recuperan la funcionalidad
y estética pérdidas debido a las piezas dentales
naturales dañadas o caídas.
Debido a que los tratamientos de implantes dentales
son para toda la vida, es importante que el paciente emplee
productos de buena calidad que le garanticen durabilidad y
confort.
Mantenimiento de las piezas dentales
En caso de que el paciente haya superado con éxito
todas las etapas de su tratamiento de implantes dentales y
ya cuenta con dientes nuevos, es necesario que a partir de
ese momento le dé un mantenimiento preventivo a las
prótesis colocadas sobre los implantes.
Un aspecto que debe tomar en cuenta el paciente es el acto
de masticación. Durante este las piezas dentales son
sometidas a muchas presiones de los diversos músculos
de la cara que intervienen en ese movimiento. Este movimiento
en realidad está compuesto de varios, no solo de apertura
y cierre sino también de circunducción y lateralidad.
De este modo el diente se ve expuesto a fuerzas por todos
lados. Para su protección, nuestros dientes naturales
cuentan con mecanismos naturales entre los que destaca el
ligamento periodontal que es una estructura que rodea a las
raíces en el interior del hueso. Este ligamento del
que carecen los implantes dentales, sirve para amortiguar
las fuerzas que sufre el diente al masticar. Otro mecanismo
de defensa lo constituyen una serie de receptores de presión
que nos indica cuando debemos dejar de apretar.
Sin embargo, la realidad es que los implantes dentales y las
prótesis no cuentan ni con ligamento ni con receptores
de presión. De hecho están unidos al hueso de
tal modo que no existe flexibilidad. Por este motivo es primordial
controlar que la unión entre dientes e implantes dentales
sea pasiva con el fin de que estos no estén sometidos
a cargas extras.
Así mismo se debe tener cuidado de ajustar correctamente
el cierre de la boca para que a la hora de morder, entre los
dientes del maxilar superior e inferior exista un perfecto
equilibrio que tenga en consideración los movimientos
laterales. De esta manera se evita que los implantes dentales
se vean afectados por esfuerzos excesivos durante ciertos
movimientos de la boca. El dentista debe encargarse de hacer
estos controles el mismo día que coloca los implantes
dentales y dientes de un día.
El paciente por su parte debe evitar que las nuevas piezas
acumulen sarro y placa dental ya que la principal causa de
pérdida de dientes es la piorrea o enfermedad periodental
la cual se desarrolla debido a la presencia de placa y sarro.
De hecho, muchos de los pacientes que desean implantes dentales
han perdido sus dientes naturales a causa de la piorrea. Si
bien los implantes dentales no desarrollan caries, las prótesis
dentales unidas a los pilares emergen a través de las
encías, por lo cual una mala higiene puede ocasionar
que se formen acumulaciones nocivas en estas que pueden tener
repercusiones negativas en los implantes y en el hueso donde
están incrustados.
Por su diseño, generalmente los implantes dentales
cuentan con más recovecos que los dientes naturales
por lo cual la higiene debe ser aun más cuidadosa.
Por este motivo el paciente debe emplear aditamentos especiales
que facilitan su limpieza. Si un paciente perdió sus
dientes por falta de higiene para ser un candidato para realizarse
implantes dentales debe cambiar sus costumbres.
Otro cuidado que hay que tener en algunos casos, sobre todo
en aquellos donde se efectúan grandes rehabilitaciones,
es necesario que el dentista coloque una férula entre
los dientes con el fin de que la musculatura de la cara se
relaje y así los implantes dentales no sufran grandes
esfuerzos.
Bajo qué condiciones pueden fracasar los implantes
dentales
Las estadísticas demuestran que los implantes dentales
realizados por profesionales debidamente calificados tienen
éxito en un 99%. Sin embargo como en todo tratamiento
siempre hay un pequeño porcentaje de fracasos debido
a varios factores.
Si se usan implantes dentales de calidad
controlada, no ocurren rechazos de parte del cuerpo del paciente,
por lo cual los fracasos no pueden ser atribuidos a esta causa.
Primero que todo debemos distinguir entre los tipos de fracasos,
ya que los hay precoces y tardíos. Los primeros son
aquellos que ocurren durante los primeros meses y generalmente
se debe a la mala calidad del hueso. Por este motivo ocurren
más fracasos en el maxilar superior ya que suele ser
un hueso menos compacto.
Las condiciones en que se efectuó el procedimiento
también pueden afectar el resultado final. Por ejemplo
el calor que produce el fresado previo a la inserción
de los implantes dentales puede provocar debilitamiento de
estos, por lo cual es importante que haya buena irrigación
durante el procedimiento, sobre todo en el paso sucesivo de
las distintas fresas y durante la colocación del implante.
El dentista debe evitar trabajar a demasiada velocidad ya
que en caso contrario no se podrá evitar el calentamiento
y el consecuente daño del hueso. Así mismo,
si a la hora de pasar la fresa se genera mucha presión,
el hueso donde se colocaran los implantes dentales puede sufrir
daño lo que impedirá una adecuada regeneración.
Es importante prevenir una infección ya que esta puede
ocasionar el fracaso de todo el tratamiento de implantes dentales.
Por este motivo es indispensable efectuar la intervención
en un ambiente estéril con la mejor higiene. Así
mismo el dentista debe recetar antibióticos como medio
de prevención.
Finalmente, el dentista debe tomar en cuenta si el pacientes
es bruxista o rechinador de dientes nocturno. En caso que
así sea, los implantes dentales pueden sufrir una fractura
debido a la carga excesiva.